La aventura de ser docente
Hola compañeros:
Después de leer las lecturas me hizo recordar mis primeros días como docente, de la primera vez que me pare frente a un grupo donde todas las miradas se centraban en un solo objetivo y que para disimular mi nerviosismo ponía una cara de ogro intimidante y con poca apertura y como menciona Esteve “aparentando una sabiduría que estaba lejos de poseer”.
Considero la importancia de reinventar día a día, es cierto que he caído en la monotonía de mis clases y conforme iba leyendo la lectura me hacia reflexionar en mi quehacer, lo que tengo que modificar para alcanzar ser un buen maestro de humanidad, muchas veces cuando me asignaban una materia decía esta materia ya la domino ya la he dado otros semestres ya tengo el material y se me va a facilitar, pero considero que estaba en un gran error al pensar de esa manera porque cada generación es diferente y yo necesitaba ser diferente y entonces me preguntaba: “porque con éste grupo no me funciono mi técnica si la aplique igual que con el otro grupo” que equivocado estaba.
Considero también la importancia de despertar en mis alumnos la inquietud, la curiosidad, de lo nuevo, lo desconocido, del valor de lo que se aprenderá y finalmente apasionarme, divertirme, disfrutar, sentir y vivir todas mis clases.
Claro que esto no es fácil y como siempre hay barreras y la primera es estar convencido del cambio, y algo que considero de gran importancia es la motivación la que yo tengo para cambiar y la que debo brindar a mis alumnos, muchas veces con una sola palabra o una palmadita en la espalda es suficiente para un alumno, cosa que muchas veces lo pasamos por desapercibido.
Comparto la idea de: “nosotros estamos allí para transmitir la ciencia y la cultura a las nuevas generaciones, para transmitir los valores y las certezas que la humanidad ha ido recopilando con el paso del tiempo” que gran tarea y que gran reto tenemos como docentes.
Con respecto a la disciplina quiero compartir una experiencia cuando me inicie como profesor un compañero docente me decía: “el primer día de clases es crucial para el resto del semestre, debes entrar serio con cara de ogro y si es posible sacar a un alumno para que te respeten porque de lo contrario el grupo te toma la medida y se te van de las manos” hoy considero que lo más importante es trabajar en los valores, la sensibilidad y la conciencia.
Finalmente considero que el problema de ser un mal maestro o buen maestro estriba en no estar convencido de lo que somos, el no sentirse orgulloso de ser profesor, como se menciona en la lectura “no es algo socialmente relevante”. Por estar realizando una actividad que no se desea hacer, porque no se está trabajando para lo que se estudio, porque al dar la clase no se mueven las fibras internas, y porque se sienta que la remuneración económica sea la adecuada pero la solución está en nosotros; considero que solo hay que dar un paso y hacer lo que verdaderamente queremos hacer buscar la felicidad en donde sea y como sea.
Un abrazo.
Una buena explicación de los sentimientos y emociones de un docente que trabaja con adolescentes.
ResponderEliminarInteresante contenido
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